jueves, 27 de marzo de 2014

Los "oligarcas" rusos

Desde El País de Madrid o de acá, hasta “Adinet noticias”, los “noticieros” diarios de “Occidente” (otro término que ha vuelto), reproducen a las “agencias internacionales de noticias” usando, como nunca antes, la palabra “oligarcas”.
En ellos es una palabra completamente nueva, que se refiere exclusivamente a altos burgueses ucranianos, rusos, chinos y vietnamitas insumisos a los dictados del Pentágono.
Llama la atención que la única (entre tantas con que amenazaron) “sanción” que han efectivamente aplicado EEUU y la UE contra Rusia, sea la congelación de activos a particulares ucranianos y rusos (estos hoy famosos “oligarcas”).

Hace muy poco tiempo, menos de un siglo, entre 1926 y 1940, triunfaban en la URSS los planes quinquenales de Stalin, desde el primero, denominado por Bujarin “plan quinquenal anticampesino”, derrotando a Lenin y a su Nueva Política Económica (NEP, que proponía crear una burguesía comerciante rusa activa, ya que la apenas larval y parásita que habían tenido se les había fugado).

Desde el propio general Georgi Shukov (que entró a Berlín al frente del Ejército Rojo forzando la rendición de la Alemania nazi) hasta Fidel Castro, todos los grandes analistas militares coinciden en que sin los horrores del stalinismo, el pueblo ruso, con el impulso de la revolución de Octubre, no hubiese tenido que sacarificarse tanto (veinte millones de vidas) para salvar del nazismo a la humanidad. En esos tiempos había pocos multimillonarios rojos. Algunos en el servicio secreto (el quinteto de Candbride, por ejemplo), otros artistas muy exitosos (como Pablo Picasso y Pablo Neruda) o ambas cosas: verbigracia Charles Chaplin, a cuya vida privada, en ciertos aspectos únicamente pudo asomarse el tribunal macartista que lo expulsó de Estados Unidos por “actividades prosoviéticas”.

Chaplin levantó una lujosísima mansión en los Alpes suizos y hasta allí lo siguió un periodista para preguntarle cómo, si era comunista, podía tener semejante mansión. “Soy antifascista pero no franciscano”, contestó.

CHAPLIN Y CALLE 13

Todos los rusos que trabajaron con Lenin en la dirección de la NEP (1923-1927), murieron asesinados antes de 1941. También el italiano Antonio Gramsci, Presidente de la Internacional Comunista, uno de los principales dirigentes de la NEP en el Moscú de 1926, quien teorizó con Lenin sobre hegemonía y dirección en bloques de poder muy amplios. Murió en 1937, en las cárceles mussolinianas. El único que quedó vivo en la década del 40 fue un chino.

Se llamaba Deng Xiaoping. Salió de Moscú en 1927, habiendo colaborado muy estrechamente con la NEP leninista. Deng sobrevivió incluso a “la revolución cultural” de la cuarta mujer de Mao y en 1978, cuando de todos sus compañeros de aquel Moscú ya hacia treinta y siete años que habían asesinado al último, Deng implantó la NEP en Beijing.

“Aunque generemos un millón de multimillonarios los vamos a dirigir nosotros. No debemos temer a las reformas”, le reiteró a Mao Zedong -lo que siempre le había sugerido-, cuando éste lo hizo volver a la capital y lo propuso como su sucesor al frente del Partido (Deng había sido “el tercer héroe”, después de Mao y de Zhou Enlai, desde La Gran Marcha, en la victoria de la revolución en 1949. Zhou murió en 1976).

En Vietnam la revolución ya nació “reformada”, con la más amplia base, desde la táctica de Ho Chiming: “aislar al enemigo principal y derrotarlo paso a paso”.

Ahora el movimiento comunista tiene más de un millón de multimillonarios y al menos un millón son asiáticos, algunos bastante extravagantes, aunque no tanto como René Pérez, el líder de Calle 13, quien rompió a golpes de bate de beisbol su coche Masseratti, valuado en cien mil dólares y lo tiró a un acantilado, para dar un mensaje franciscano (o acaso para hacerle inútil al Pentágono la tentación de “sancionarlo” por su apoyo a la CELAC, a la independencia de Puerto Rico, al No a la baja en Uruguay, entre otras causas del pueblo latinoamericano).

"“Creo que el mensaje que le estoy enviando a los niños y a la juventud al destruir mi propio carro, que en algún momento representó el exceso ostentoso en mi vida, vale infinitamente más que cualquier carro costoso. El hecho de que la sociedad consumista en que vivimos, aun en tiempos de crisis y de que cada uno de nosotros como individuos le sigamos dando tanto valor a estos lujos excesivos, ha traído como consecuencia que muchos jóvenes estén literalmente matándose por ellos (los lujos excesivos)”, explicó el cantante. A diferencia de Chaplin, René abrazó la austeridad (aunque comentan insidiosas las agencias de prensa imperialistas, que todavía no se sabe qué hará con sus propiedades en Puerto Rico, Nueva York y Los Ángeles). El Pepe Mujica, sin duda, está marcando moda. Ahora hasta el Papa quiere ser franciscano (¡Es el colmo!) y por lo visto en su primer año de papado, Jorge Bergoglio, al llamarse Francisco en homenaje al de Asís, fue sincero en sus intenciones.

CON GOBIERNO O SIN ÉL

Tanto en Rusia como en Ucrania las reformas y la independencia, respectivamente, se dieron por vía electoral, con sistemas políticos peculiares, como todos lo son. El de Rusia hoy tiene dos partidos que se reparten la gran mayoría de los votos (el oficialista Rusia Unida, el mayor y el opositor Partido Comunista –acusado por la ex KGB de estar financiado por EEUU como predijeron los surrealistas-, el menor). En Ucrania un espectro moderado (Víktor Yanukovich por un lado, Yulia Timoshenko por otro) ganó con claridad las últimas elecciones (a pesar que las ceeneenísticas manifestaciones de la llamada por las agencias “revolución naranja” hacían parecer sin chance a Yanukovich, quien se impuso a Timoshenko en ese espectro), un Partido Comunista con dos millones quinientos mil votos y el neonazi Svoboda (que controla el gobierno actual tras el “golpe blando” de las agencias) con un millón quinientos mil.

De todos modos, las verdaderas consecuencias de la autodeterminación de Crimea, votada por más del noventa por ciento, con más del ochenta por ciento de concurrencia a las urnas, y concretada su decisión sin disparar un solo tiro, no son las anecdóticas sanciones de los colonialistas e imperialistas de siempre a altos burgueses que tienen sus contradicciones con Wall Street.

Son el mayor acercamiento ruso a Irán, sumado al mejor momento de las relaciones sino-rusas de toda la historia.

En mi opinión el peor (entre muchos) error y horror de Rusia (determinado por una apreciación rasante sobre Arabia y Persia que hoy comparten casi todos los analistas internacionales que publican –los que sólo asesoran mienten menos-) fue en 1980, al ocupar militarmente Afganistán y luego al apoyar a Sadam Hussein junto a Estados Unidos y a Europa en su guerra contra Irán. Además fue un crimen y una violación al principio de autodeterminación, aunque el gobierno afgano, electo en la única democracia de su historia, pidió la intervención rusa ante el complot de los talibanes con EEUU. Los rusos ya no tenían tan presente lo que significa una revolución de verdad.

Una auténtica revolución resiste cualquier agresión. Eso fue lo que ocurrió en Irán desde 1979 (acaso en Egipto se están dando hoy condiciones propicias a otra), algo cualitativamente incomparable a las mil primaveras árabes que hubo –incluido el 15M español-. La misma diferencia que entre la revuelta de 1905 y la revolución de 1917 en Moscú.

1905 hubo miles en el mundo; ya había habido mil en 1905. 1917 fue ésa, la que pese a su posterior lastre stalinista, aún teniendo que resistir sola un bloqueo mundial de veinte años y habiendo derrotado prácticamente sola a Hitler (la más terrorista reacción del capital financiero hasta entonces), al mayor coste humano de la historia universal, sin renunciar a la solidaridad con otras revoluciones (con China –aunque en tiempos de Stalin tuvieron una relación muy conflictiva, luego un poco menos-, pero siempre con Vietnam y Cuba) logró –ya sin relato ni épica socialistas, apenas nacionalista como cualquier hija de vecino, de manera en parte “mafiosa”-, destrabar sus fuerzas productivas y su potencial humano, más acá de la industrialización forzada o de la dependencia –por competencia o por “sociedad”- del imperialismo. (“Mafia” es un nombre que se asigna en “Occidente” a grupos burgueses de primera generación con supuestas o probadas conductas delictivas; las siguientes generaciones son simplemente “stablishment”).

Si así fue Rusia, ¿cómo no van a ser imparables Vietnam y China? Cuba también, aunque todavía no avanzó suficiente sus reformas. Pronto Nicaragua. Sin falta Venezuela, aunque tal vez, en su disputa con las corporaciones mediáticas, deba pasar por algunos períodos antichavistas de gobierno, como los pasó antisandinistas Nicaragua. Habrá que verlo en las elecciones. No hay “golpe blando” que valga en Venezuela.

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