domingo, 22 de diciembre de 2019

Mujica: el mejor de los errores




Sería buenísimo no saber perder. Lo malo es no saber haber perdido. Y lo peor es no saber por qué.

“Escuchamos la señal del pueblo con el 46% a favor de la reforma” dijimos, ¡resumimos!; se lo oí a Javier, a Mario y peor a Daniel “sentimos el tirón de orejas” (el comentario más pedorro de cuanto político pierde elecciones mediocremente, con el agravante de que ese plebiscito lo habíamos ganado por donde se mire).

¿Qué fue lo que escuchamos?

¿Que tenemos que matar a los “pichis” y a quienes los protegen, es decir suicidarnos?

Literal: "contemporizar es la muerte", tenía razón El Pelado (Lenin, no el que se puso de título de tapa “no es verdad que soy un baba fría”), pero el resumen a ganar estaba en las palabras de los gurises que dieron vuelta, a ovario y a razones, el resultado que daban las encuestas. Palabras y hechos.

Ese 46% nunca respondió a otra cosa que a la trituradora de los medios masivos, que desde cuando derrotamos la dictadura hasta hoy y mañana (incluso contra Sanguinetti, Lacalle y Jorge Batlle, pero mucho más aún contra el Frente Amplio), carcomieron los cerebros hasta de las cabezas colonizadas de nuestros dirigentes, con la promocionada "inseguridad".

No perdimos por las batallas que dimos mal, insuficiente o “estridentemente”, tanto como por las que no dimos o aceptamos perder antes de darlas o las dimos  por perdidas hasta cuando las habíamos ganado. 

Es malo no saber ganar pero no saber haber ganado y darte por vencido, es el caso del golero que no ataja las que van al arco y las que iban afuera se las mete adentro.

LA RAZÓN DEL ENEMIGO

Se debe aprender del enemigo.

Para combatirlo.

¿Qué cosa pudo haber aprendido Yamandú en su reunión con Felipe González, de quien dijo que tanto le enseña?

¿Qué le enseña?

¿Los misiles que arrojó sobre Belgrado?

¿A mentirle al pueblo que lo sacaría de la OTAN para una vez en el gobierno hacer todo lo contrario y obedecerle al Pentágono que ordenara a Solanas que ordenara en la OTAN la masacre?

¿A transmitirle a Borrel que mienta que en Xinxiang se reprime a la minoría iugur de extremismo islámico, cuando el gobierno del PSOE, en Catalunya manda pudrir en la cárcel a los dirigentes de la mayoría catalana por haber hecho un plebiscito y haberlo ganado para la Independencia?

¿Qué fue a aprender Yamandú de Felipe González?

¿A acertar a la manera de Almagro?

Al final, ¿en qué quedamos, Pepe?, ¿Almagro es tu judas como dijiste en México o el Judas Iscariote sos vos?

Bueno, en cierto sentido menos exhibicionista, más pedagógico, al menos algo podría haber intentado enseñarle Felipe González a Yamandú. A no ir a la televisión a criticar un documento que no leyó.

LA “ESTRIDENCIA” FEMINISTA

Ahora resulta que “surgen los Manini” porque las feministas son “estridentes” y no entienden la lucha de clases. Algo así como que surgió la JUP porque con ideología de capas medias los tupamaros afluían al campo revolucionario radicalizados., porque “la reacción está en la sociedad y se excita”.  

Si la reacción se excita, defendemos a las compañeras. Como te defendimos a vos, Pepe, y nos responsabilizamos.

¿Sos el Judas Iscariote de vos mismo? Si luchaste y te equivocaste, si luchan equivocándose -que andá a saber- las feministas, cometen el mejor de los errores. El peor es no luchar.

Manini surgió porque vos lo pusiste de Comandante en Jefe, y no te lo critico porque la historia tiene todavía por decir si en el trabajo con las Fuerzas Armadas estás equivocado.

Quiero creer que el título “la agenda de derechos es una estupidez” (“Mujica a veces dice estupideces”, comentó el Taba, él con propiedad; aunque injustamente, fíjate vos, porque él no concretó ni un punto de esa agenda, más exactamente la combatió –a excepción del derecho a no fumar– y vos la promulgaste entera, excitando a la reacción, no te quepan dudas, y ahora fuertemente a la de México con eso de legalizar la cocaína, que el pueblo mexicano, AMLO y yo te agradecemos de corazón. Estoy convencido que es el mejor de tus aciertos); quiero creer que ese título lo diste para quitar del tapete el tema de los atropellos aberrantes de nuestros soldados en Haití a pedido o en compromiso con Manini.

La historia me demostró varias veces que estaba equivocado. Por poner un solo ejemplo, en el 79 pensé que Deng estaba cometiendo un error al saltarse la parte “apreciación de la democracia burguesa” de la NEP china del 78 y luego, cuando he sabido alguito más sobre la forma en que reúnen mil quinientos delegados para cambiar parte de una consigna aprobada en Congreso (y no le llamo democracia porque los Borrel de este mundo han borroneado tanto ese término, que temo resulte confuso si no denigrante), me enfoco más en aquel “peculiaridades chinas” que sus comunistas imprimen a todas las definiciones de cambios estratégicos en el gigante asiático. Ojalá la historia me demuestre que estuviste acertado en las peculiaridades, estridentes a la sordina, de tu política hacia las Fuerzas Armadas. Reconozco que luchaste.

Ahora… ¿había necesidad de insultar a una compañera que luchó por lo menos tanto como vos, sabio honoris causa maestro Splinter?

Ojalá no demuestre la historia que la acertada al respecto siempre fue Constanza.
   

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